Autor: Od. Daniel Gómez Couto
Es lícito pensar y relacionar a la cirugía oral con la simple endodoncia, término éste último que se refiere a la avulsión o extracción de un diente o porción de éste de su lecho óseo.
Con respecto a esto hay que decir dos cosas, a pesar de las medidas de prevención y las modernas técnicas de reconstrucción la extracción dentaria continúa siendo en algunos medios sociales (por ejemplo hospitales) el único tratamiento odontológico recibido.
Estas extracciones dentales se realizan muchas veces como algo cotidiano y sin prestar mayor atención a la tarea como sin darnos cuenta, que a través de conexiones anatómicas, fisiológicas y patológicas entre el órgano dentario y las restantes estructuras cervicofaciales podríamos estar dando lugar a cuadros que sean desde una alveolitos (infección del lecho óseo) hasta una fractura mandibular.
En segundo lugar a lo que hay que hacer referencia es que hoy en día la cirugía oral ya no es sinónimo de pérdida de piezas dentarias (exodoncia), la cirugía oral se relaciona con otras ramas odontológicas como la endodoncia, la implantología, la ortodoncia, entre otras muchas especialidades, donde mediante la apiactomía, la saclectomía, la realización de colgajos, la reposición de ortodoncias, piezas sostenidas, etc. Se intenta la conservación del órgano dental, objeto sumamente preciado por el paciente.
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